Tranquilo, que yo añoro tus besos
como las nubes a la tierra,
es por eso que yo caigo,
como lluvia repentina
para que te empapes de mí,
como la tierra con el agua.
Tranquilo, no te apures,
que quizás la sequía asusta,
pero es el tiempo quien decide
cuándo descargar condensadas
las etéreas ilusiones
que se esconden en el alma.
Tranquilo, que yo soy agua
y vos sos tierra
que vos sos tierra
y yo soy agua.-